Conectar contigo mismo.
Yoga es la herramienta intelectual que te hace comprender y habitar mejor el mundo. A través del trabajo del cuerpo, cultivamos una mente clara, disciplinada y serena.
Tu espacio para el crecimiento.
Yoga alineamiento no se limita a la práctica de posturas. Es un camino para reconocer y comprender la herramienta más valiosa de tu vida: tu propio cuerpo. Una herramienta solo despliega su verdadero potencial cuando sabemos utilizarla; de lo contrario, en lugar de aportar soluciones, puede convertirse en fuente de limitaciones o incluso de daño. Con el cuerpo ocurre lo mismo, pero con una diferencia esencial: de él dependemos en cada instante de nuestra existencia.
Las asanas (posturas), en la tradición Iyengar, son más que posiciones físicas. Constituyen un soporte preciso para desarrollar conciencia, disciplina y autoconocimiento, integrando cuerpo y mente en un proceso profundo de equilibrio y transformación.
La transformación necesita una guía pero la haces tú, ¿te atreves?.


Enfoque Filosófico
Yoga, en origen, no es una disciplina únicamente física, que es en lo que se ha convertido, si no que es un enfoque integral de la vida que fortalece, equilibra y armoniza cuerpo, respiración, mente y valores; potenciando así tanto el bienestar como el rendimiento físico y mental.
Sin embargo, uno de los primeros pasos es abordar el cuerpo ya que un cuerpo fuerte y sin dolencias nos permite ocuparnos de lo demás.

Enfoque Biomecánico
Para extraer todo el potencial de la práctica de yoga, es imprescindible un conocimiento profundo del propio cuerpo. Una base anatómica y biomecánica adecuada permite abordar las posturas con precisión y seguridad, garantizando que se desplieguen sus beneficios de manera íntegra y sostenible en el tiempo.

Metodología
Yoga Iyengar contempla un sistema de asanas (posturas) que implica:
- Complejidad técnica, la cual nos ofrece una puerta de entrada a nuestro interior, yendo desde las capas más externas del cuerpo hacia las más profundas.
- Secuencia, un sistema o estructura que permita desarrollar la práctica con un determinado fin.
- Tiempo, indispensable para que los cambios bioquímicos y estructurales en nuestro cuerpo den lugar.
Distinguimos en las asanas (posturas) dos fases: fase conativa, que es el aprendizaje inicial: qué debe hacer el cuerpo, cómo ajustar la postura y coordinar las acciones necesarias. Con la repetición, el esfuerzo físico se atenúa, dando paso a la fase cognitiva.
Aquí la mente profunda se integra en la asana (postura): libre ya de la distracción que provocan el esfuerzo o la incomodidad, la atención se afina y se limita a observar y escuchar, permitiendo que la experiencia se vuelva más consciente e interior. Lo que llamamos meditación en acción.

Comunidad de Bienestar
La transformación es personal pero nunca solitaria.
Únete a una comunidad que te apoya en tu viaje personal.

Ponte en contacto conmigo
Teléfono: +34 670 29 38 63
Correo electrónico: yaizaortiz@alineayoga.com
Dirección: C/Portugal 12, Cártama, 29570, Málaga, España